lunes, 25 de diciembre de 2017

una cabeza




todas las mañanas la muerte llega a mi casa
a veces conversamos
a veces no

mi corazón es un te frío
lo recolecto en una Biblia cualquiera

en la mañana de navidad
mientras esperaba a mi hijo
vi a un señor que leía en un garaje
tenía las piernas con varices
y comía unas masitas


mi alma es un querer
debería tener cuidado
porque uno puede querer cualquier cosa
pero el alma no

el alma es un poco de la santidad
y un oro de la malignidad
y un poco de uno
y un montón de no se sabe qué

a veces me levanto de la siesta
y voy a caminar
 camino mucho mucho
porque este pueblo da a la rutas
no al mar

la vida es una cabeza

sobre cualquier cosa o propósito

hay que evitar el pensamiento




domingo, 24 de diciembre de 2017

Magistratti a propósito de Nombrar



Por cada despedida, por cada adiós no dado tal vez a tiempo, necesitamos armar los propios cementerios o mejor dicho,armar nuestra consigna de objetos extraviados. La operación consiste en volver a nombrar: acá está Fabián, acá va René, allá Jorge y el Turco, ahí Luis, Eugenia, Elida...Será posible que,como decía el poeta Manuel J. Castilla, uno a veces nombra las cosas sólo porque esas cosas no lo maten.
El que nombra en este libro es Alejandro Schmidt, principal poeta de la escena literaria argentina, y lo hace con el nombre secreto de cada quién. El proceso de re-nombrar es también un hacer presente el punto exacto de la intemperie que nos deja toda partida. Una cartografía de adioses compone este libro que es ya un territorio de la memoria (porque ¿hacer memoria no es también otra manera de seguir amando?).
Podría decirse que el lenguaje de Schmidt es único en su especie poética. La poesía de Schmidt es raspadura. Algo ha impactado sobre el cuerpo con todo lo que tienen de orfandad, ahí está la marca de lo que nos rechaza y que ambiciona llegar al hueso,sumergirse en la carne ,lastimar. La poesía de Schmidt nombra para hacer patente la amenaza y la raspadura y todo loo que tenemos de indefenso ante las cosas que no nos han amado del todo o que no hemos sabido amar.
La poesía hace reunión de los vivos o muertos, no importa ya su estado, pero si el dato de que ya se han desprendido.
En el extremo,saluda a Sissí, su hermana, porque Schmidt sabe que sólo la poesía puede hacer justicia su modo, en su última instancia volver ileso invulnerable a aquello que siempre esta tentado por la extinción,




Contratapa de María Julia Magistratti  para nombrar editado por Caleta Olivia en Buenos Aires, en el presente año.

2 CORINTIOS 6




De un cuarto a otro
pasea la angustia 
ausente del espectro
del rayo lunar

¿por qué permite Dios que suframos?

sin desnudez
ni acritud
roza la injusticia lo secreto

somos eso

estrellas
criaturas

la sabiduría visita tiendas en la niebla

cuántos mapas
cuánta arena

suavemente limpia el viento
un amanecer.




Del libro inédito Casa en la piedra










domingo, 3 de diciembre de 2017

todo huye hacia otra gran quietud





no es la muerte
el centro de esa calma
nunca se detendrá el
olvido…
el pelo de las palabras
los bienvenidos sueños

Acaso un plato de naranjas
la respiración inmortal
de alguna piedra
sean

al hierro del orgullo
y sobre todo
al rojo de su aurora
tan posibles

como el imperio de las bacterias
y la estrella final.



todo huye hacia una gran quietud




el pelo de las palabras
los bienvenidos sueños

el hierro del orgullo
y sobre todo
el rojo de la aurora

no es la muerte
el centro de esa calma
nunca se detendrá el
olvido…

Acaso un plato de naranjas
la respiración inmortal
de alguna piedra
sean

a esta verdad

tan posibles
como el imperio de las bacterias
y la estrella final.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Dolida luz




Un tesoro de trapos y tormenta

es toda la aventura


tienen razón quienes esconden su cara

entre los brazos


se debe

 alimentar los ojos para el sueño.




de En un puño oscuro,Universidad Nacional de Villa María,2017


miércoles, 22 de noviembre de 2017

A PROPÓSITO DE UNA REEDICIÓN



No fui a fijarme cuánto había de reescritura en esta segunda edición del En un puño oscuro, que fue publicado en 1998 y se reedita ahora corregido, según se informa debajo del título. Está claro que hay que tomarlo como un nuevo libro, un libro distinto. Y a la vez un libro permanente, puesto que un Schmidt de hoy corrige al Schmidt de ayer, aumenta, tacha, pero no modifica cuestiones que son las mismas en el Schmidt de siempre. Su lirismo reflexivo estructura este libro: su reflexión paradojal, sus contrastes y su poder de concreción de realidad y beatitud.
La primera cuestión de las que hacen lo que suele llamarse una "voz" tiene que ver –en el caso de Schmidt- con seguir un símbolo, una metáfora o un acontecimiento de verdad, hasta disolverlo en su contrario y, con la nueva masa, trabajar una idea que se evapora y a la vez se queda. Quiero decir con esto que si escribe "luz" -y la escribe muchas veces- no da por sentado que la luz significa la parte buena de cualquier cosa, o la esperanza, o la claridad conceptual, o el calor y la dicha, solamente. Cómo funciona esta máquina lírica y mental se puede ver precisamente en el poema titulado "Sol", que refiere a un corte de luz. El personaje de Schmidt no solo comprende en esas circunstancia que "la oscuridad está siempre tras la joyas", sino algo más: un desvanecerse, podríamos decir, de las cosas, un no ser que la luz acarrea. Desde el comienzo sabremos, además, que el puño oscuro que da el título al libro es el que encierra "la más bella luz". El tema es la luz, si tenemos que buscarle un tema a este conjunto, pero una luz aliada con la sombra, abrigada de sombra; la luz del juicio (como sugiere el primer poema) y, muchas veces, la luz del engaño y de la ilusión.
Sabe Schmidt que el hombre es un misterio para sí mismo. Para los demás, se trata de mucho más que eso, es un mundo, una geografía oculta, donde rara vez entra la luz, y cuando entra, es para desconcertarlo y desconcertar.
Otro tema o subtema simbólico, mitológico, trenzado con el de la luz en este libro es el del renacimiento. El antiguo asunto del rosal en las ruinas, el brote, el pájaro que regresa. Si Schmidt debe hablar de una vida -eventualmente la suya- dirá: Tuve un sueño en donde / estaba toda mi vida/ aparecía una piedra/ otra  y otra piedra// también/ volaba un pajarito.
Entre imágenes, los poemas de Schmidt se mueven naturalmente. La letra, fluye, pasa, pero deja la huella de un cometa, exactamente en la retina. Schmidt construye con palabras como los impresionistas construían con la luz: sus poemas se arman sobre imágenes concretas que a la vez son fluyentes, transitorias. Es el deleite de su estilo.

Jorge Aulicino

a propósito de la reedición de En un puño oscuro por la Universidad Nacional de Villa María en el presente año