lunes, 28 de enero de 2013

Ahora sabemos



 

esa poesía con sus cables
ese pequeño motor de lo errores
esos andamios resbalosos

ahora sabemos lo que cuestan
ahora decimos que no es tarde

parece que hicimos suficiente
dijeron, no importa da lo mismo

miramos los fantasmas y ellos miran
preguntamos al muerto
nos responde

ahora tenemos invitados
cierto apuro feroz
algo de aire

ahora dormimos muy serenos
la pesadilla está adelante
lenta

preferimos
la banda de la meta

ahora se cumplen esos sueños

ahora sabemos lo que cuesta.




 del libro La dificultad , 1998-2003


domingo, 27 de enero de 2013

qué es la poesía?





y quién
según precio o desastre
tendrá la altura
el argumento
 supongo que preguntan
-son los tiempos-
desde amplísima ignorancia
saberes de oficina
o al modo en que se burlan
de una pizca eterna
un puño de nobleza
esas cosas

algunos saben
qué
es
la
poesía

no esperen que respondan
si saben ya están ciegos
si pueden, debajo de la tierra
contra la piel del cielo
allí
entonces
todavía

porque

a quién se da lo santo
adonde duerme el héroe
cuál cicatriz es justa


sábado, 26 de enero de 2013

sombrío de poesía



 

más de lo mismo



descansar

lo fúnebre

en sábanas de fuego



pesado collar

vivir

 en la garganta invicta



inexpresada luz del por qué




del libro La dificultad , 1998-2003

















Avispas



 

Claudio Eliano
retórico del siglo  II
conjeturó que
las avispas nacían de la podredumbre del caballo
de la médula de sus huesos…

así
supongo
llegaré
desde la osamenta del dolor
alado, insignificante
y vagamente peligroso. 



de Llegado así, Ediciones Recovecos, Córdoba, 2005

viernes, 25 de enero de 2013

SUS POEMAS ERAN COMO EL



decían demasiado
de aquello
que casi
no se puede nombrar

martes, 22 de enero de 2013

el triunfo de la verdad





un día de fuego

en una casa de fuego



el vaso de fuego

en tu mano de fuego



y tu sed

que siempre

tiene razón. 




de El diablo entre las rosas, Libros del Empedrado, Buenos Aires, 1996

lunes, 14 de enero de 2013

La transfiguración






a Enrique Blanchard







El hombre de chaqueta verde

contó una historia

mientras me cortaba el pelo



su hijo había ido a otro país

y apenas si escribía o hablaba

a ras del Mediterráneo



quizá por eso

el peluquero

se detenía de pronto

mirando sin ver

su cara de nada en el espejo



idéntica a su oficio

la historia era anodina

una anécdota doméstica acerca de la corrupción política…



Algo marchita, merced a la luz

una foto familiar en el viso del espejo

duraba tiempos mejores



los rostros en la sala de espera

patinaban sobre revistas ilustradas : fútbol y

corazón de estrellas…



Sentí un vergonzante rencor

por sus tijeras

que me contenían como a un peligro

también por los desprendimientos de su monólogo profesional

su barata oratorio que recortaba

otra vez

el tiempo



es decir

estuvimos media hora ausentes

en una forma tal

que no creí posible en este mundo



al pagarle me sugirió

que apreciara los matices del corte







mi cabeza es una bola de billar

me agrada pensar que parece

el cráneo del emperador Flavio



siento que podría sacármela y dejarla correr

besando todo



entonces

nos acercamos los dos y nos contemplamos



no en nuestras diferencias

sino en la melancolía de los perdido



lo saludé mientras recogía el abrigo intocado

enérgico, un adolescente tomó el lugar y se puso a conversar

acerca de los astros que mueren en Xilenius



en la calle

los tigres recorrían las sombras



sentí que me ceñían una corona invisible, helada

y era adorado por los demonios.





de Notas de una biografía perdida,libro incluido en la antología Desfile de Monstruos, Ediciones El Heresiarca & Cía., Rosario,1993