miércoles, 23 de mayo de 2012

La única promesa





para  Patricia Verón



Cuando pienso para cuántos de mi generación la poesía fue mística o testimonio, oficio o extravío, razón, bosque de nieves, sombrero de enigma en la cabeza alada y miro los muertos, los fracasos altos, todo aquello que se llevó el fuego de creer en las palabras y volvió cambiado (ceniza o lámpara, no importa)…y adivino la cifra para insistir cavando en el vacío…persistir en una idea, o mejor ,en una especie de fervor, de punta en pie hacia otra luz mayor, más allá del espejito del poeta… las falsificaciones, rengueras del texto (del mejor poema, de cualquier poema)
cómo recordar sin ira?
cómo callarse?
y hay que vencer el pudor, el portavoz, mirarse y aceptar que estaba jugada la baraja en mesa de tahúr o allá en lo eterno… que fuimos esa fe, anhelo de un viento suavecito, mientras corrían, también, los grandes días del No
y ahora
la única promesa es
retirar el paño negro del espejo
hallar
una a una
las piedritas dulces (que no alzaron casa, fruta, ni navío)
sofocar el desaliento de la corte , los olvidos
y volver
muy frescos
al error
de una palabra, otra palabra, otra palabra…



publicado en   http://elatardecerdelasjirafas.wordpress.com/2012/03/31/alejandro-schmidt/

3 comentarios:

  1. otra palabra
    otra palabra
    otra palabra
    y otros
    y otra

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  2. me gusta eso, Ale. Ver la realidad, de cosa por cosita.

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