sábado, 27 de marzo de 2010

JUAN RODOLFO WILCOCK,BUENOS AIRES (1919 -1978)

TEMAS



I


Ves sol,girando,lo mudable;ves
inmutable los polos de tu esfera
y todo lo demás llegar a un término;
viste las Romas sucesivas,México,
la muerte de Antinoo y Gengis Kan,
y en su tumba la falsa Helena egipcia;
antes de haber historia viste a Andrómeda
ubicarse en el cielo,y la paloma
en los húmedos cedros de Ararat;
viste todas las cosas,viste el Álef.
Y yo te veo a ti,yo también duro,
soy el espíritu y contemplo en calma
tus días y tus noches rotatorios
que dependen de mí;tranquilos árboles
nos separan;yo pienso,y tú consientes
que en una quinta de Mariano Acosta
un inmortal afirme:Tengo tiempo.


II


Cuántas veces he visto un árbol seco
erguido en el crepúsuculo imitar
la fronda de los árboles vivientes.
tristes ignoran el verano glauco
y gradualmente los destruye el viento.


III


Este silencio que de mí depende
también depende de infinitos seres;
hay diez mil mundos superpuestos donde
miro un árbol y un campo de altos cardos,
y una hoja que vuela ante mis ojos
puede matar a un hombre,destruir
un verso milenario,ser un sueño;
diez mil dioses contemplan ese campo
y no se ven,y no ven más que un mundo.


IV


Como esas rocas donde hay tierra escasa,
y el sol quema en el verano la modesta
hierba que el equinoccio ha suscitado,
donde las alas secas el insecto
no son mordidas por el ave ausente,
es la mente del hombre hasta ese día
en que el amor con una gracia azul
desconocida y rosa en él se posa.


V


Nunca un poema inscribirá la forma
de un árbol admirable,ni las clases
de hojas,ni el diseño de las nubes
cuando son blancas sobre el cielo terso.
Nunca un poema inscribirá un relato
de nuestra unión de amor.Más por el hálito
de ese primer encuentro,y de esos días,
capitales del mapa de mi historia,
por el fervor siguiente y los tumultos
que conjuraban la paterna insidia,
por las transformaciones del afecto
y por las músicas que oímos juntos,
no olvides sus detalles minuciosos.
Yo los recordaré toda la vida.


de,Sexto,Emecé,Buenos Aires,1999



miércoles, 24 de marzo de 2010

HÉCTOR MIGUEL ÁNGELI (BUENOS AIRES, 1930)




A UNA HOJA QUE EL VIENTO LLEVA HACIA EL MAR



Infimamente
desprendida
vas,
hoja,
hacia el mar.
El viento,
paralelo al alma,
te lleva,
hoja,
hacia el mar.
El cielo es un dragón grande.
da miedo verlo pasar
con su abanico de sol
que te lleva,
hoja,
hacia el mar.
El bosque era tu pueblo,
tu aldea,tu almohadón.
Ahora estás muy sola
en el mundo,
en el dolor.
Nadie ve la fuerza ciega
que te lleva,
hoja,
hacia el mar.
Ni acude por ti
la vida
que dejaste
más atrás.


Hoja,
hoja que fuiste
la luz:
pronto serás
microbio infinito
en la redonda carne

del mar.




UNA MARIPOSA EN LA LÁMPARA


¿Quién es un poeta?
¿El que reparte el fuego,
el domador,
el niño de la calle?
Miremos la luz :
agitada por la mariposa
más visible nos parece.
Su congestión vivimos.


De un poeta sólo sabemos
que muere si no arde.




LA GIBA DE PLATA



Cuando me quedo solo
apago la luz
y con un espejo
empiezo a sacar resplandores
de mi giba.
He nacido tan monstruoso
como todas las cosas de la tierra.
Cualquier resplandor
puede ser un ángel
el ángel que sin duda,
destruirá el espejo.



Estos poemas pertenecen a La giba de plata (Editorial Emecé,Buenos Aires,1974) según la versión que consta en La gran divagación (1948-1999), Edición Tiago Biavez,Buenos Aires,1999.

sábado, 20 de marzo de 2010

CÓMO ESCRIBIR POEMAS EXTRAORDINARIOS




no lea nada
no aprenda
no contemple
nunca
nada

acepte
(lo que llamamos realidad es una vibración molecular de baja intensidad)


silencio
mucho silencio
una palabra
después
oscuridad,oscuridad,oscuridad

pajaritos

poco punto
coma la coma

los puntos suspensivos
son los días


siempre la pregunta
apenas la respuesta

ame la mentira
el plagio
la cita

dese cuenta
dese vuelta

nunca la vida
nunca la muerte

siempre el alma
(el alma es confiable)
y del alma
poco
muy poco
más el paisaje
los abismos
otra vez el viento

la soledad ante todo
en el después (de casi nada)

no se le ocurra pedir
por esto
que le pasa ( haber nacido,otros disgustos)
no se le ocurra
sugerir
compasión
comprensión
o enseñanzas

ni dar
o darse
en lo que cree ¡vamos!
escribir

hay tiempo que perder
(no hay un segundo que perder)

abunde el desprecio
la rémora
los tedios

entonces (después de 20,30 años,supongamos)
si es servil
se ha roto,lleva estigmas
entonces


usted
escribirá
poemas extraordinarios
para nadie,ninguno,jamás

por los siglos de los siglos.







jueves, 18 de marzo de 2010

JUAN GUSTAVO COBO BORDA (COLOMBIA,1948)



AUTÓGRAFO


A los poetas de antes
les pedían,generalmente,un acróstico.
Sólo que ahora,
cuando el rencor es la única palabra
que sé pronunciar,
¿con qué enrevesada caligrafía
(letra palmer ¿no?)
lograré transmitir el profundo desprecio
que hay en mí?
Aprieto los dientes,y sigo,
exento de todo romanticismo:
mi tarea consiste
en redactar notas necrológicas
dos o tres veces al año.
A quien se debate, también
entre el abandono y la lástima:
tal podría ser la grandilocuente dedicatoria,
y luego los prolijos catorce versos,
llenos de almíbar.
Qué decirte
que no te hubieran dicho ya,
la muchacha de la casa,la tía solterona:
resignacióin y experiencia.
A los libros, quítales el polvo;
ordena el closet,y consigue aquellas matas
que siempre has querido para el balcón del apartamento.
(La tragedia consérvala en secreto).



POÉTICA


¿Cómo escribir ahora poesía,
por qué no callarnos definitivamente
y dedicarnos a cosas mucho más útiles?
¿Para qué aumentar las dudas,
revivir antiguos conflictos,
imprevistas ternuras;
ese poco de ruido
añadido a un mundo
que lo sobrepasa y anula?
¿Se aclara algo con semejante ovillo?
Nadie la necesita.
Residuo de viejas glorias,
¿a quién acompaña,qué heridas cura?

según la versión que consta en Antología de la poesía hispanoamericana,introducción,compilación y bibliografía general de José María Gómez Luque, Editorial Alba, Madrid,1989.

sábado, 13 de marzo de 2010

El oro de Rousseau


Necesito goces puros y el oro los envenena todos.[...]Sólo me gusta lo que no pertenece más que al primero que sabe gozarlo.
El oro nunca me ha parecido tan precioso como se supone.Hay más;nunca me ha parecido muy cómodo;por sí mismo para nada sirve;para gozar de su posesión es preciso transformarlo;hay que comprar,regatear,verse engañado muchas veces,pagar bien para ser mal servido.Quisiera una cosa buena por su calidad:con mi dinero estoy seguro de obtener la mala.[...] Descendería a los más insulsos detalles si explicase el engorro,la vergüenza,la repugnancia,los inconvenientes y disgustos de todo género que he experimentado en el empleo del dinero,ya fuese para mí,ya para otra persona.[...]se comprenderá fácilmente una de las pretendidas contradicciones de mi carácter:la de reunir una avaricia casi sórdida,al mayor desprecio del dinero.Es para mi un mueble tan molesto que ni aún me atrevo a desear el que no tengo,y cuando lo poseo estoy mucho tiempo sin gastarlo por no saber emplearlo a mi gusto;pero cuando se presenta ocasión agradable y oportuna,la aprovecho de tal modo,que mi bolsa queda vacía sin que yo lo note.Pero no se hallará en mí ese defecto de los avaros que consiste en gastar por ostentación;al contrario, lo hago secretamente y para recrearme:en vez de gloriarme de ello,lo oculto.Estoy tan penetrado de que el dinero no se ha hecho para mi uso,que me avergüenzo de tenerlo,cuanto más de servirme de él.Si por ventura hubiese tenido una renta suficiente para vivir cómodamente,de seguro que jamás hubiera tenido la menor sombra de avaricia;disisparía mi renta por entero sin pensar en aumentarla:pero me tiene con temor mi situación precaria.Adoro la libertad,y aborrezco la molestia,la fatiga y la sujeción. [...]El oro que se tiene es instrumento de libertad;el que se busca lo es de servidumbre.He aquí por qué lo encierro y nada codicio sin embargo.
Mi desinterés por tanto no es sino pereza;el gusto de poseer no vale el trabajo de adquirir;mis disipaciones misma no son más que efectos de la pereza;cuando se presenta oportunidad de gastar a satisfacción no puede aprovecharse demasiado.Menos me importa el dinero quer los objetos,porque entre aquel y la cosa deseada siempre se halla un intermediario;mientras que entre el objeto y el que lo desea no existe nada.Veo el objeto y me tienta;pero si no veo más que el medio de poseerlo ya no lo deseo.

de Las Confesiones -Jean Jacques Rousseau (1712-1778) - Ediciones Conaculta Océano,México,1999

miércoles, 10 de marzo de 2010

LAWRENCE FERLINGHETTI (NUEVA YORK,1919)



UNO DE ESTOS DÍAS


Cuando sea viejo
acaso aceptarán lo que diga
como la verdad absoluta
y me llamarán maestro
y prenderán la cruz de luz en mí
Y si lo hacen,oh si lo hacen
¿habrá valido la pena después de todo
todas las oraciones truncas empezadas de nuevo
todos los triunfos ilusorios
que sólo podían ocurrir los domingos
cuando todos los bancos están cerrados
y abren las iglesias en bancarrota
y todas las loterías ganaron
para descubrir que los billetes se imprimieron
con tinta evanescente
y el último caballo en la última carrera
saltando la última cerca hacia la libertad
y yo parado en el podio del ganador
con una corona alrededor del cuello
preguntándome cual rubia me besará
mientras la banda de mariachis toca
Los Días Felices Están Aquí de Nuevo
o El Himno de Batalla de la República
y un desfile pasa
hacia la plaza lejana
donde imbéciles con alas de oropel
se caen de los árboles?


de Poesía Beat, Ediciones Colihue,Buenos Aires,2004.Versión de  Elvio E.Gandolfo



martes, 9 de marzo de 2010

DIGNIFICAN LA POESÍA ARGENTINA :




Aquellos que pudiendo elegir dogma,doctrina,un silbo predilecto,una tonada fácil,señalaron esa rosa oscura del aire y rompieron su crisma en las murallas de la incomprensión,aquellos que llegaron al umbral donde valoran  monstruos la banalidad, limpiaron sus sandalias y miraron el cielo rojo de advertencias y sonrieron  cantando, entonces, como dragones o árboles;dignifican la poesía argentina.
Quienes recordaron, en días vivientes, a perdidos maestros y fueron hacia su corazón,atravesando los desiertos con la salvaje alegría de la revelación para alzar sus guantes ahítos de cometas;dignifican la poesía argentina
Los que se quitaron el bonete de la cultura oficial,el manoseo de aquellos que lo aplauden todo,su peaje,su atmósfera;dignifican la poesía argentina.
Los que olvidaron,cada vez, sin pena,el fuego encenizado de su obra personal y reemprendieron el camino incierto:romper la palabra,ahogar el sentido,partir la música;dignifican la poesía argentina.
Los que se pudrieron de luz en las provincias bajo el salmo del viento y el rencor del monte mientras memorizaban la enciclopedia del olvido;dignifican la poesía argentina.
Los que casi nunca tuvieron paz,lugares,estímulos,lectores y persistieron guiados por el perfume de infiernos musicales;dignifican la poesía argentina.
Los que se alzaron,altivos,contra las condiciones de la época y dictaron palabras solitarias más urgentes que la sed,la cárcel,la tortura,el exilio;dignifican la poesía argentina.
Los que soportaron el desprecio,la falta de carnet o contraseña y sostuvieron que la poesía no era útil sino necesaria y que la verían danzar a la sombra de las altas torres del oprobio contemporáneo;y luego de tanto y tanto más,retornaron a sus vidas lastimadas con una cicatriz de eternidad.Dignifican la poesía argentina.
Los que arrojaron el sudario del liberalismo perverso,el témpano ideológico, la pasión del sentido a las inmensas hogueras del espíritu y fueron,ellos mismos,antorcha,altar y sacrificio.Dignifican la poesía argentina.
Quienes asumieron,en carne y destino,al poeta como fatalidad y a su voz como un error sublime y sólo en la poesía hallaron,madre,padre,valor,camino;dignifican la poesía argentina.
Y esos que murieron dementes,suicidados,asesinados,dignísismos,enteros,negados,enfermos de miseria ,amor o asco por una palabra,una palabra,una palabra...los que vivieron...viven...seguirán...rasgados testimonios...templos del hombre; dignifican la poesía argentina.