jueves, 10 de septiembre de 2015

TE ACORDÁS CLAUDIO


vos ya viste al final estaba demasiado débil
una sola copa lo emborrachaba
su hermano menor es el que explica
ahora él se vuelve mayor
yo me vuelvo dos
cuando muere un amigo hay que seguir viviendo por los dos
silbando por los dos
puteando por los dos
hablo de mí ya sé que está mal pero qué puedo hablar de vos
que puede hablarse de un muerto
nada
no me impresiona que estés muerto
eso no alcanza a diferenciarnos
hablo de mí pero sos vos quien habla

te escribo parado en el colectivo
haciendo fuerzas para no caerme
las tarifas recién aumentadas
yo estaba afuera
cuando volví ya estabas guardado
ya no pude saber dónde
perdido como vos por estas galerías
bajo de qué terrón me estás hablando
cuando salí cantaba un grillo
el mismo de aquellas noches en la estancia
en la adolescencia en la infancia
te acordás Claudio yo sí me acuerdo
el grillo dice ahora lo que vos decías entonces
una sola cosa larga
ininteligible clarísima
te acordás de aquellas conversaciones en la oscuridad
vos que nada sabías yo que nada entendía
ahora sí que te entiendo
qué elocuencia morir

soñé que me quedaba a dormir en tu pieza
no sé en qué cama sólo había una
enorme donde vos tratabas de acostar a tu hermano
le sacudías yo te explicaba que ya no se hacía así con los niños
después era la mañana siguiente
entrabas al baño corrías una cortina de cretona para no ser visto
venía mi madre con sus amigas y miraba todo con simpatía
pero con cierta reserva
desperté preguntándome por qué la tuya no aparecía en el sueño
ella que siempre tuvo la casa impecable
quizá no quiso ser vista en mi sueño
así como no quiso ser vista en tu vida

te acordás tus diez años en Neuquén
el ejército te destino los manzanos te cubrieron
y yo diez años doblemente preso
de nada sabía liberarme
diez años es mucho dos veces la secundaria
vos venías de vez en cuando me decías iremos a ver la confluencia
nunca fuimos juntos a ver esos dos ríos juntos
pero un día volviste para siempre
sólo que fui incapaz de darme cuenta
que te habían vencido que te habían matado
eso que parecía volver sólo era tu conocimiento
yo estaba diez años acostumbrado a que estuvieras muerto
no es ahora la primera vez que vuelvo a Buenos Aires y  no estás
sólo que ahora
estás en Neuquén de una vez para siempre

te acordás de Coluccio
el sastre tu primer traje ojo de perdiz
qué pedazos de hombreras
los murciélagos muertos a zapatillazos
te acordás Celita cómo se reía
no sé si te acordás que eras médico
la salud para vos era cuestión de hombría
pero estuviste rudo la última vez que te vi
tus quijadas flacas tu barba poco afeitada
claro tenías que morirte estabas apurado por decirme todo
a la mujer me dijiste hay que tenerla fascinada
también me dijiste dale todo para que ella pueda darte algo
en lo primero no te hice caso
no quería tal vez no podía
en lo segundo sí
¿es por eso que vos a la tuya
le diste tu muerte?
ella no quiere creer que sigue el sol

yo circulo por aquí todavía
ando como rengo sin vos
ya nunca estará mi padre agarrotado de angustia
y yo voy al cine con Claudio
muchas veces estarán muertos mi padre y Claudio
juntos tal vez
y yo voy al cine con Juan o con Luis
solo tal vez
eludiendo escupidas por la ciudad
ahogando mi júbilo entre las hordas que terminen las
clases a gritos
soñé que visitaba la casa de tus mayores
en la alta aldea piamontesa
era una gran habitación con piso de tierra
allí pobre acurrucado pardo
estaba tu clan todos los Robiglio
ahora sí aparecía tu madre
en un rincón doblada sobre sí misma
y detrás de ella tu hermano menor
ahora un patriarca sarmentoso y plateado
algún otro explicaba a otra mujer ya vieja
"tenías un primo alto fuerte de gran corazón"
a mí me daban ganas de gritar "era mi amigo"
pero no lo hice
tal vez para no herirlos con mis finas ropas

en esta generación no es fácil sobrevivir
yo sobrevivo de vivo
yo te lo dije viejo vas a reventar
vos dijiste no importa
entonces no importa
y acabaste de fuerza tuya
moriste de morir no más
tu pellejo era poco para vos
a nosotros sólo nos ganan con la muerte
y qué carajo nos importa

no te alcancé a mostrar mi verso sobre el tiempo
no alcanzaste a explicarme tu teoría del tiempo
ya estabas por saberlo todo
sabías tu muerte eso era fácil para vos
todo esto que digo ahora
vos ya sabías que yo iba a decirlo
quería saber el tiempo ahí lo tenés
ahora él se despreocupó de vos
explicámelo ahora que pasa sobre tus ojos
como un dormido torrente oscuro
mansito
ahora que podés acariciarle la panza
ahora que seguimos navegándolo
yo manoteando todavía el curso
vos debajo del cauce
para vos transparente.



1964 


César Fernández Moreno de Buenos Aires me vas a matar



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