viernes, 29 de agosto de 2014

la rosa nunca es lo tardío






donde fuimos felices un ángel cuida las paredes

¿no lo encontrás en el anciano espejo de nuestra desolación?

y aún nos moja esa fragancia

tierra de un jardín fecundo en muros
la sabiduría del desvelo

crece vertical alguna lágrima
llega al cielo de los justos

después de tanto y tanto
no aprendemos
el orden aproximado de la gracia

confío en esa lámpara que llevaste alzada en lo maligno

amor
la rosa nunca es lo tardío

la memoria ya cambia sus vestidos.




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