domingo, 11 de octubre de 2009

La Impropiedad


Mi poesía como algo robado por ahí .Mi poesía crecida entre la nieve y la decepción.

Como una broma privada, un pasatiempo de tinieblas.

O, al fin, grandes noticias de la nada.

La poesía, no sabe de mi, a veces, tropezamos en los pasillos del público lector y me pregunta por ese que nunca quise ser, y soy, seré.

Con groserías de rentista alguna poesía (y su gusano) aspira a la burguesía nacional de la palabra.

Hasta los 18 fui la virgen del luto de mi madre, en su manto, anoté el Pentateuco del fantasma (de los 6 a los 12 aprendí poesía en escuelas dominicales, Lutero o la ira de dios me recordaban que, de la abundancia del corazón, habla la boca).

Hasta los 28 creí que la poesía venía del espacio exterior.

Después, publiqué fuego fatuo, iluminaba los faisanes, encendía a los niños, asustaba a las profesoras, mataba los...; al fin no quedó nadie, o sea, quedé yo con un espejo de mano (que lindo libro -decían los distraídos -prestámelo).

A los 36, recibí la coronación del malentendido, en la llanura, mis versos ya parecían un comienzo de hormiguero, ahora, cerca de los 50, firmo letras de cambio con el endoso de la sombra.

Devorar la Biblia, Spinetta, Henry Miller, Nietzche, Cioran, Goethe, Rimbaud, los beatniks, Molinari, Mastronardi, Bayley; no evitó que, a un cielo muerto gritara mi padre su sermón aciago. (Marco Aurelio, Séneca, Epicteto después, para vivir)

Pasó el amor, pasó la patria, pasó el que prometía y, ahora mismo, paso yo cubriéndome el rostro ante la luz más alta.


Mi poesía como una servidumbre de la poesía...
la poesía llega a su casa y pide la noche o todo el pasto.

Sobre las banalidades de la época, acordarán en cuanto a que, lo único sagrado, es el sangrado del silencio.

Fui invitado a la autopsia de un crítico , su corazón surgía como un trapo de cocina, si usted viera el sistema nervioso de los periodistas culturales...me comentó esa noche, el anátomo –patólogo, bajo las azules lamparitas de la morgue académica.

¿Qué decir sin resultar enfático o barato? a la poesía le hacen mal estas oportunidades del mercado, ella es la araña en el palacio, o sea, si no tenemos una mosca gorda, es mejor lustrar las escaleras...

Ahora, cumplo esta patética tarea, mentir para agradar; poesía, rosa labrada en la primera desesperación; poeta, asma del lobo y, en cuanto al poema,¿ no se preguntaba César Fernández Moreno, de qué sirve un papel bajo la lluvia?


Acaso, tenga la paciencia que hubiera necesitado a los 13, el rigor que me hubiera enriquecido a los 30, pero, el tiempo, decían, quita la medida de todas las cosas.


Valientes, gratis, en mérito del eco de la ecolalia afirman: la poesía es comentario, una interpretación, poesía tu corazón ,la poesía depende del mundo que contempló, es una traducción, una evasión, una epifanía, es un libro, un mistagogo leyendo en voz alta un himno roto, una intuición y otra intelección


Los que vivieron para la poesía, los que pretendieron vivir de la poesía.


¿A qué familia del dolor pertenecemos?


Leer, escribir, repetir, hasta el día en que uno despierta, aturdido, entre los pupilos del infierno.

Aprendí que la poesía....


Algunos poetas confían en el tiempo, otros en la mala salud de sus amigos y los mejores poseen la ganzúa de una casa en la arena...


Para mi, ser poeta es prosperar la confusión, cierto de que, en realidad, nada importa salvo ese jarrito de súplicas en la mesa del ogro...

A la poesía le di mi corazón.
Mi bolsillo.
Mi vigor.
El agua que pude acertar en un cerebro desierto.


Y ella apareció como un deseo del silencio grande, como un pajarito en las manos de dios y me entusiasmé y lo hago ahora, todavía.


A veces soy casi una palabra nueva en los balcones, entonces ladro mi canción amable y recibo el salario del intruso, y otras veces –muchas, diré-permanezco en el rincón helado sonriendo, con pudor, a los pedantes del honor estético.


Pero la poesía sucede, pide un traje, pastar junto al Cordero y balbucear sola de sí, oscura y necesaria.



Texto leído en la Feria del Libro Córdoba-Septiembre 2002 –También en las Jornadas de la Escuela de Letras de la UNC, 2002.
Publicado en la revista Confines de la mirada, U. N .C ,2003.
Publicado en la revista Juglaría –Artes y Letras-Venado Tuerto-Provincia de Santa Fe, 2004

10 comentarios:

  1. "la poesía llega a su casa y pide la noche o todo el pasto."

    un gran abrazo

    pd
    me gustaría acercaaarle la obra de un poeta pampa,
    pronto le haré llegar la dire del blogg
    por supuesto
    a él
    le haré llegar la suya

    otro gran abrazo

    ResponderEliminar
  2. Le ofrezco a ella,
    el tormento delicioso
    que componen los días
    en segmentos de cavernas
    recónditas
    Un abrazo muy fuerte Alejandro

    ResponderEliminar
  3. "¿Adónde estuviste vos/ cuando todo se arruinó un poco más?"

    Rescato esa frase del post anterior.

    Simpre es un placer leerte.

    ResponderEliminar
  4. ¿a que familia del dolor pertenecemos? Esa es la pregunta ideal. Gracias x refrescar nuestro verdadero parentesco.

    ResponderEliminar
  5. no encuentro la palabra apropiada para expresar la arritmia que me provocaste durante la lectura de tu texto.Un abrazo.
    Germàn Arens

    ResponderEliminar
  6. Gracias por contactarme. Admiro su obra y aprecio su gesto, viene en un momento de mi vida en que la poesía me reclama acción. Espero sea esta la punta del ovillo que hile el siempre refinado abrigo de las palabras compartidas.

    Camilo Arrieta
    novulneradaoscuridad@blogspot.com

    ResponderEliminar
  7. Un gustazo volver a leerte.
    Saludos sinceros

    ResponderEliminar
  8. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar
  9. Simplemente magnífico....
    Me han conmovido tus palabras.... debe ser el sortilegio que llevan en sus manos los Poetas...

    ResponderEliminar