sábado, 11 de abril de 2015

justa tarea






 comodidad; máscara de la extenuación

ausente de si mismo
el infinito descansa en tu pelo
la horrible tarea de encontrar

salvo la oveja negra del corazón todo es banal

familias del pensamiento
llegan a la ciudad de los caídos
cuidan el monumento imaginario

a la vuelta del yo
una casa de expósitos

es claro el sentimiento
y dura

el cuerpo prefiere distraerse

justa tarea morir

despierto.


jueves, 2 de abril de 2015

tesoro incesante






en un momento hubo
algo que perder

algo propio o algo que
 nos confiaron simplemente
como una mano en la oscuridad

ocurre
en toda vida
la puerta donde fue
lo que jamás…
eso que siempre…

 pareciera
que terminamos siendo
estrictamente
lo perdido

(hay una fe de esto
se llama
desesperación)

persiste
sin embargo
el donante cadavérico
la cal de una memoria

si se perdió
allá grita

no descanses
ni cierres por melancolía

lo que no fue
quiebra
el tesoro
incesante.



domingo, 29 de marzo de 2015

SZYMBORSKA Y LAS MUECAS



Cuando escribo siempre tengo la sensación de que alguien está detrás de mí haciendo muecas.Por eso huyo todo lo que puedo, de las grandes palabras.

lunes, 23 de marzo de 2015

MATERIA PRIMA



La materia prima de la emoción poética es un caos cenestésico. Una mezcla confusa de emociones diversas es en principio dolorosamente sentida en el cuerpo, como un hormigueo de vidas múltiples que tratan de escapar. Es por lo común ese penoso sentimiento el que fuerza al poeta a tomar la pluma, ya sea que lo experimente como una vaga e imperiosa necesidad de exteriorizarse, o de una manera menos grosera.

 René Daumal (Francia; 1908-1944 )

domingo, 15 de marzo de 2015

¿Qué hacen allí?







cuando no escribo parece extraordinario todo lo que alcanzó la turbia luz del ojo


(qué hacen allí Novalis

la virgen mojada

y esa larga divagación?)


su tribu de palabras

estoy seguro

se burla

del arropado cielo y ésta polvorienta fuente



la incapacidad de escribir

no es

pensaba

lección de humildad o cerrojo del ángel



a veces

lo que vive

cosido al plano universal esférico

sin tanto…tanto…

desea algo más que

convicciones

interpretación

 poderes del insomnio



cuando no escribo

se estira el alambre exterior del aire

y llegan en fila

pajaritos.


lunes, 2 de marzo de 2015

los problemas de mi alma





son esos animales en su jaula de luz

el oscuro llavero de otros rayos

domingo, 1 de marzo de 2015

Reflexiones durante una incursión aérea



Por supuesto, el mayor esfuerzo es ponerse
fuera del alcance corriente
de lo que se llama estadística. Un centenar es muerto
en los suburbios. Bien, bien, uno sigue adelante.
Mientras esta cosa "Yo", esté apoyada contra
las vigas de la cama que se parece tanto a un coche fúnebre
en el cuarto empapelado del hotel con su empapelado
soplando ahumadas coronas de rosas,  uno puede ignorar 
la presión de esos hombres bajo los dedos
dentados por tipos de plomo sobre papel de diario,
la radio marginal lamentándose en el bar.
Sin embargo, ¿Suponiendo que una bomba zambullera
su nariz justo a través de esta cama, con uno encima?
La idea es obscena. Con todo, hay muchos
para quienes la pérdida de uno ilustraría
El uso "impersonal" verdaderamente. Lo esencial es
que cada "uno" permanezca separado
reclinado bajo rosas, y nadie sufra
por su vecino. Entonces, el horror se posterga,
un pedazo para cada uno, hasta que coloca sobre él
esa guirnalda de incomunicable pesar
misterio que es todo o nada.


(1933)


Stephen Spender (Londres, 1909 / 1995, Inglaterra)
De: "Poemas", 1928-1953, Editorial Losada, 1967
Traducción de William Shand y Alberto Girri